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LUNATICS: NOS ALUNIZA NOS VUELVE LOCOS LA LUNA

miércoles, 17 de febrero de 2010

Carnaval: la carne nueva


Amigos lunatics:

¿Será la vida para sufrirse? ¿En verdad debemos andar el valle de lágrimas? O es nuestra elección.

El carnaval de Rio me despierta muchísimas reflexiones. Espero no se escandalice nadie y lo vea en su dimensión.

¿Se dan cuenta de como hasta los niños comienzan a tomar contacto de su sensualidad de manera tan apabullante? ¿Tan atractiva y atrayente?

Esa delgada línea entre la tradición festiva y el desato de los deseos. Los permitidos, los tolerados y los prohibidos.

La música como humo embriagante que todo lo despliega en deseos y en furor de fuego.

El baile, la carne que baila y se luce y se muestra.
La carne que goza y se goza y se da a gozar.

Tómame.
Ven.

Goza.

La vida como la celebración de la carne. Antes de guardarse, antes de que el Redentor muera con el deseo de salvarnos de la carne que veneramos hace unas semanas atrás.

La contradicción del Ser. La contradicción del mundo.

No se ha reconocido aún la maravilla de la contradicción. Se ve como indecisión, como bandazo. No es así. Quizá existan dos tipos de contradicción: una, la que juega y no se compromete. Y la otra que está muy instalada en su posición pero que de pronto llega otra que le hace reflexionar.

REFLEXIONAR.

¿Tiene algo de malo?

Mientras la muestra del cuerpo humano su perfección y su estética se complace en lucirse y encararnos con lo que todos deseamos y nunca decimos...ni hacemos, tal vez.

El carnaval con todas sus luces y desplantes, se muestra para ocultarse en el alma del hombre y de la mujer. Viviendo a hurtadillas, a salto de mata. Por eso el deseo es deseable y cuando lo atrapas se escapa.

Como el amor.

Pero no nos metamos en mayores dificultades.

Viva el Carnaval de Brasil, donde el saudade es la nostalgia feliz y sexual. Nada que ver con los azotes al suelo mexicanos (que son también hermosos, justos y necesarios)

Tenemos todo un mundo para gozar.
Carnavales del mundo: muévanse.

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